domingo, 25 de agosto de 2013

Día 6: Hoi An

Hola de nuevo seguidores. La mañana de hoy ha estado genial, hemos visitado Hoi An y la verdad es que es muy bonito. Es una ciudad muy pequeña pero con mucho encanto. Hemos recorrido sus calles y visitado el mercado, que es alucinante, bueno aquí el alucinante es un término muy amplio, ya que es caluroso con carnes y verduras al aire, y por supuesto moscas por un tubo. Aquí hay que tener cuidado con la cartera porque tienen mucha facilidad para robarte.

                                                             Puente de los japoneses

    Aquí con otras amigas y con pintas de guiri




                                                          De paseo por Hoi An

                   Carne en el mercado

                                                           Marisco seco

                                  Restaurante recomendado en Lonely Planet

                                                          Casa china

Después hemos ido a comer, por cierto he comido pescado, y al volver al hotel nos hemos dado un golpe con el autobús. Hemos chocado con otro autobús y se nos ha comido el espejo retrovisor. Lo han solucionado amigablemente, no como en España. Es muy curiosa la manera vietnamita de solucionar estas cosas, los conductores se han bajado y se han liado a hostias. Verídico. Nos hemos querido acercar, pero el guía solo ha dejado ir a los hombres del grupo.

Ahora me voy un rato a la piscina. Luego esta noche os cuento más.

En Vietnam todo esta de saldo como en los demás países de Asia, hay mucho trapo y chatarra, y también cosas de mercadillo de más calidad. Esta tarde hemos estado de nuevo paseando por esta ciudad y había un festival japonés, nos hemos reído un rato con el espectáculo. Luego para variar hemos cenado internacional, correcto el sitio, pero tampoco era para lanzar cohetes. Además ha habido una cosa que no me ha gustado, y es que en los restaurantes a escondidas se cuelan niños pequeños vendiendo cosas ya bastante tarde, y esto no puede ser. Si quieren vender, que vendan los adultos, no los niños.

Después paseó por las calles llenas de farolillos, muy curioso la verdad. Me voy a dormir que mañana toca otro día duro.

Mañana quiero ver más comentarios, que os prodigáis poco. Si esto del blog llega a descubrirlo mi padre, hubiera disfrutado como un enano. Por cierto el millonario no se deja ver, una mierda, si lo llego a saber no me desplazo.

sábado, 24 de agosto de 2013

Día 5: Bahía de Halong - Hoi An

Hoy ha sido un día de coñazo, porque la bahía de Halong queda muy a desmano y porque la carretera es muy mala y se tarda mucho en recorrer los 170 kilómetros que la separan de Hoi An. Con lo cual hemos visto un entrante entre las rocas, hemos tomado un brunch y luego nos hemos bajado del barco, hemos vuelto a Hanoi, y hemos llegado hasta Hoi An en avión. Hemos llegado a las diez de la noche. Ya subo las fotos mañana aunque hoy he hecho pocas porque ha estado lloviendo.


Por cierto perdonarme los seguidores que he estado un día sin internet. Hoy ya me he podido conectar. Poner quien sois en los comentarios porque tengo que averiguar a ojo quienes sois, que salís anónimos todos.


Hoy que hay poca foto que poner le daré protagonismo al grupo. Somos 26, de los cuales 8 son portugueses, 2 canarios, 1 valenciana, yo solo de Madrid y el resto de Cataluña, Barcelona la mayoría. Es muy gracioso porque todas nos llamamos María. El guía se llama Pepe y es muy chiquitín. Yo al ir sola, ya me conocéis, intento confraternizar con todo el mundo y la verdad es que me lo estoy pasando muy bien. Por hoy me despido que estoy matada.


Por cierto si no os contesto a los whatsapp es porque sólo tengo cobertura para un dispositivo. He elegido el iPad con el blog porque pienso que os gustara más. Pero hoy si me he podido conectar. Ya cuando llegue a la playa que tendré más tiempo ampliare la información.

El hotel es tipo resort y mi habitación es de estilo japonés. Es muy coqueto la verdad. 

Día 4; Hanoi - Bahía de Halong

Hoy otro día intenso y además yo creo que es el día que más calor he pasado de toda mi vida. Además no hay un día claro, todo con bruma. 


La bahía es impresionante, muy parecida en paisaje a las islas Phi Phi de Tailandia, pero bastante más grande.


Estamos en el barco, que es bastante lujoso y además es para nuestro grupo solamente. Tiene 24 camarotes. Lo único que no tiene piscina pero para eso ya nos hemos bañado esta tarde en la bahía. El agua esta. Bastante caliente y es una gozada estar se bañando con semejante entorno. Dentro de la bahía en sí hay un Mercadona. Os lo muestro más abajo. 


En esta barquita había de todo, menudo negoció tiene la tía montado. También hemos visto una gruta, típica de estalactitas y estalactitas, pero bastante bonita. No se cómo quedarán las fotos.


Esta bahía está muy explotada al turismo y es una pena porque va a sufrir un deterioro importante en los próximos años. Como no hagan algo pronto les va a pasar lo que en algunas islas de Tailandia, que están hechas polvo y además hay mucha guarrería.

Hoy y mañana no tengo internet, con lo cual no puedo publicar blog.

jueves, 22 de agosto de 2013

Día 3: Hanoi

De nuevo en marcha, pero ya recuperada del viaje. Hoy de excursión otra vez por Hanoi. La comida de momento bien, y sin demasiados encontronazos con el picante. Es parecida a la comida de los países que conozco de la zona, pero tiene sus diferencias. Lo mejor las verduras que hacen al dente, que están buenísimas, y esos sabores agridulces que a mi me encantan. No os cortéis en poner comentarios, que me hace ilusión. Que llevó ya cuatro entradas y solo ha comentado mi prima. Esta noche os contare más cosas.

                               Desayuno en restaurante cinco estrellas Michelin

El día ha sido bastante intenso, hemos visitado dos pagodas, la tumba de Ho Chi Minh y un templo llamado de la literatura, pero sin un libro.

La pagoda del Pilar Único, es curiosa y en su interior hay un montón de ofrendas (comida básicamente y pastas danesas). Según dicen aquí, por su forma es única en el mundo.

                               Exterior e interior de la Pagoda del Único Pilar

El mausoleo de Ho Chi Minh es una cosa de estilo soviético o chino, lo que más os guste, con la momia del señor dentro. Parece que esta dormido de lo bien embalsamado que esta. Impresionante. No te dejan hacer fotos y no puedes hablar. El guía ha mencionado que lo mismo querían haber hecho en Venezuela con Hugo Chávez pero no pudo ser. Cree que con Fidel Castro si lo harán. Sólo he podido sacar una foto del exterior, pero como ya os digo no creo que os guste mucho. Sin embargo ha sido un verdadero acierto poner un extracto de sus versos en la introducción de este blog.

                                                   Mausoleo de Ho Chi Miih

                                                            Pagoda de Tran Quoc

                                                          Pagoda de Quan Thanh

                                                       Templo de la literatura

La comida local muy buena y la tromba de agua de después un engorro, pero nos hemos comprado un chubasquero azul muy elegante y hemos visto el barrio antiguo como sí hubiesen invadido los pitufos.

En resumen Hanoi es bastante interesante pero lo mejor esta en la calle, el colorido, la mugre y demás. Lo más sorprendente de todo es que para no haber una sola papelera, es una ciudad bastante limpia.

                                           Aqui una servidora con unas amigas

miércoles, 21 de agosto de 2013

Día 2: Hanoi

El aeropuerto de Hanoi es capítulo aparte, yo creo que nunca he visto unas instalaciones tan cutres y mira que he visto aeropuertos bananeros. Después la ciudad, pues hace honor al sudeste asiático. En general no le llega ni a Bangkok, ni mucho menos a Hong Kong o Shanghai a la suela del zapato, pero es cuando menos bastante curiosa. "Donde me has metido" hubiera dicho uno en sus tiempos.

De camino al hotel he visto la cena pasando en moto, uno que llevaba un cerdo enorme. Bueno lo de las motos es para nota, yo no he visto ciudad con más motos, y además con 3 y 4 personas subidas. Por lo que nos cuenta el guía la gente hace mudanzas en moto. Me recuerda a "La casa de te de la luna de agosto".

Motos en todas direcciones en Hanoi

Las bicis también se ven, un poco destartaladas eso si.

                                         Bici en un mercado callejero en Hanoi.

Para cruzar es un poco complicado, pero ya le he cogido el truco. La historia es que te vean cruzar con decisión y lo hagas de tal manera que te puedan esquivar a tiempo. No van muy deprisa de todos modos.

Las fachadas de las casas son muy estrechas y tienen mucho fondo, esto es para no pagar impuestos porque estos se pagan por los metros de fachada principal. Los edificios son bajos y desde luego no he visto nada que se pudiera considerar rascacielos.

      Edificios estrechos y profundos en Hanoi

Otra curiosidad es que el año vietnamita tiene 360 días para que coincida el 15 de cada mes con la luna llena, ellos celebran la fiesta de la luna llena. Como les faltan 5 días para completar el año, cada 5 tienen un año de 13 meses, con uno de ellos de 25 días.

Hoy me he dado una vuelta por la ciudad, y he observado lo mismo que en las ciudades grandes de la misma zona, hay mucha gente por la calle, y están básicamente sin hacer ni el huevo, no me extraña porque hace un calor y una humedad de narices. Hay muchísimos puestos de comida callejera y a la hora de comer hay grandes cantidades de gente comiendo en mesas de plástico en las aceras. No te dejan a veces pasar y tienes entonces que ir por donde los coches, las motos y las bicis.

Aqui en las aceras se ve de todo, en general puestos, por llamarlos de una manera, de comida, la mayoría pegados a las alcantarillas e insalubres. Los que cocinan son como pulpos, aunque solo tengan dos manos, cocinan, mientras que con una mano están con el moco y con la otra tocándose los pies. Esto es que tiene que ser cultural porque en todos los países de la zona se ve lo mismo. Menos mal que aquí por lo menos la costumbre de escupir no la tienen, si la de sonarse los mocos con la mano.

                                                      Cocineros en Hanoi

Una cosa que siempre he querido hacer es describir a que huele una ciudad. Lo voy a intentar con esta aunque es difícil. Una vez que te habitúas al olor de la humedad, mierda y orines de los rincones y lo puedes separar, la mezcla me parece como entre agridulce y fritanga pura y dura, no huele mal, pero los puestos callejeros me dan mal rollo y no es cosa de empezar con oposiciones a caguetosis el primer día (hay que ver que fina me esta saliendo la literatura). Me voy del tema, creo que el olor en general es a barbacoa, de esto no puedo mostrar foto. Y olorin olorado, este cuento se acabó.
Mañana más porque estoy estoy pa los leones, ya llevo muchas horas sin dormir.

Día 1: Madrid - Hanoi

El día de hoy es un poco aburrido. Por el momento ya estoy en París CDG y no se me esta dando mal, a pesar de que me he levantado a las 3:30. No os podéis imaginar la marcha que hay en el aeropuerto de Barajas a las 5:00. A tope y con todas las tiendas abiertas. A pesar de que los de Air France tienen unas maquinitas muy listas e intuitivas, siempre que lleves el localizador del vuelo tatuado en la frente, y te da tooooodaaaaas las tarjetas de embarque, he tardado un huevo en facturar la maleta, porque iban un montón de latinoamericanos volviendo para su tierra, que embarcan a la madre, los gemelos y quince maletas con sobrepeso cada uno. Yo no se qué tarifa llevarán pero caro les tiene que salir. He llegado a París sin novedad, en un avión bastante grande (este no era un gua como el de Estambul Remedios) he visto las carísimas tiendas y me he sentado a escribir el blog, mientras esperó orientada ya hacia el quinto coño del este.

El vuelo ha sido bueno, aunque la compañía aérea es malísima, de las peores en las que he viajado, pero la comida no ha estado mal. Este avion si que era un gua, Con mis compañeros de asiento, he empezado a percibir los olores de Vietnam. Si uno olía a eau de chottonne, el otro olía a chott eau de perfum.

Pero por fin después de nosecuantas horas de vuelo he llegado, sin novedad y con maleta, con lo cual puedo decir "menos mal han llegado mis bragas", porque con las líneas aéreas esto nunca esta claro y vas vendido.

Autobús público de Hanoi

miércoles, 14 de agosto de 2013

Introducción




El cuerpo está en la cárcel
y el ánimo se evade.
Y mientras más se eleve el corazón
más tendrá que templarse.

Después de haber salvado tantos páramos,
¿quién hubiera pensado tropezar en el llano?
Allá arriba, vi el tigre y nada me pasó.
Aquí abajo hallé al hombre y me encuentro en la cárcel.

De repente, una flauta canta un aria nostálgica.
El aire se entristece, sollozos los sonidos.
Cien leguas de por medio, un punzante dolor.
¿No habrá, en alguna parte, acechando la vuelta,
una mujer que suba a lo alto de su torre?

Ho Chi Minh
El Diario de la Cárcel 1942-1943.
Apertura,
Extracto Las aventuras del camino y La flauta del compañero de cadena.


Bueno, como inició no está mal, pero voy a contar de donde me he sacado el título, que aunque se pueda pensar que se trata de una novela gótica, nada más lejos de la intención. De mis viajes por el mundo hay una frase muy Yoli, esta no esta en el recopilatorio de la camiseta de la firefighter party, que siempre suelto nada más llegar al quinto coño (entiéndase quinto coño de Delhi hacia el este y de Los Ángeles hacia el oeste), después de una "Larga noche oscura" viendo lucecitas o no viendo na el resto de veces, menudo truño, con lo bonito que es España. Y es que cuando llego a un sitio después de un millón de horas de vuelo, ninguna ciudad pasa el filtro a altas horas de la madrugada, desde el aeropuerto al hotel. Por no decir el descoloque que supone y la anécdota más gorda de que alguien se plantó en Papeete en mitad de la habitación del hotel, a las 3 de la mañana y dijo "¿y que hacemos ahora, nos iremos a la playa no?" y la contestación de una servidora "yo donde me voy es a la cama porque son las 3 de la mañana", y eso que el vuelo fue "solo de 9 horas". 

Y a partir de aquí empieza mi aventura del número 44.